Por su «trabajo para proteger a los migrantes del secuestro, la extorsión, el abuso sexual y el asesinato, además de ser una voz que ha desafiado valientemente a la delincuencia organizada y a funcionarios cómplices» , la Casa del Migrante de Saltillo, gestionada por Frontera con Justicia, AC, fue distinguida con el Premio Internacional de Derechos Humanos Letelier-Moffitt [octubre 12, 2011].
Dicho reconocimiento —que otorga anualmente el Institute for Policy Studies, con sede en Washington—, «nos da fuerza y ánimo para continuar y luchar por la vida, teniendo la firme certeza de que podremos vivir en un mundo más justo para todos», dice en un comunicado Alberto Xicotencatl Carrasco, director de Frontera con Justicia.
Este Premio también significa, añade, «un legado más de legitimidad de un trabajo que sigue siendo cuestionado por algunos sectores de la sociedad y del Estado», criticando que «las autoridades trabajen a base de mentiras que colocan la vida de las y los defensores de migrantes en mayor riesgo».
También exhorta a los legisladores a «elevar a rango de ley el inoperado mecanismo de protección para defensores que la SEGOB se comprometió a impulsar» y recomienda «eliminar el visado para las y los transmigrantes», además de la «refundación del Instituto Nacional de Migración».
Frontera con Justicia dedica el Premio a «Gustavo Ardón Alfaro, migrante sentenciado a 44 años de prisión luego de ser torturado para confesarse culpable, a los 72 migrantes masacrados en San Fernando Tamaulipas y a sus familias», así como al sacerdote y activista Alejandro Solalinde, entre otros.
Dicho Premio, que lleva el nombre de Orlando Letelier y Ronni Karpen Moffitt —diplomáticos asesinados por órdenes del dictador Augusto Pinochet—, solo había sido entregado a una organización mexicana, el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de la Casas, en 1993.
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