Este hecho, explica Insyde en el comunicado «La apremiante reforma integral del Instituto Nacional de Migración debe sumar a la sociedad civil» [mayo 12, 2011], «revela de nueva cuenta la debilidad institucional y la vulnerabilidad de las y los migrantes ante el crimen organizado».
Además, nuestro Instituto advierte que esta «crisis institucional sin precedente y cada día más ostensible» se agudizará si el gobierno del presidente Felipe Calderón no emprende acciones encaminadas a «Promover un proceso incluyente de reglamentación de la Ley de Migración, donde la sociedad civil desempeñe un papel central» y «Reformar los procesos internos del INM con la participación de actores externos».
En el proceso de reingeniería institucional sugerido, Insyde ofrece, además de apoyo técnico, su «vasta experiencia empírica derivada del trabajo con las más diversas instituciones de seguridad pública a lo largo de casi una década, que sin duda aportarían al fortalecimiento institucional del INM».
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