«Dimos la noticia que todo periodista hubiera querido dar», presumió Ana Rosa Quintana, popular presentadora de la cadena española Telecinco, después de transmitir «la verdad» sobre el asesinato de una menor, es decir, la confesión de una mujer, en el escenario, en vivo, acusando a su marido.
Este juicio paralelo es el tema del reportaje «¿Le juzga el juez o le juzga el circo?» [El País, marzo 1, 2011], que se pregunta si la de Telecinco «¿es una exclusiva periodística que a cualquier medio le hubiera gustado difundir? ¿O se trata de una vuelta de tuerca en la zafiedad que algunos expertos atribuyen a esa cadena privada?».
Para Manuel Núñez Encabo, de la Universidad Complutense, se trata de «una afrenta al ejercicio periodístico, pues conduce al límite de la vulneración de los derechos fundamentales», y «lo más grave es que la televisión está sustituyendo a los jueces, y la audiencia respalda casi siempre las ‘verdades’ televisadas».
Lea el reportaje