La Policía Investigadora Ministerial de Guerrero (PIM) es la que más abusos comete en La Montaña. De los 384 casos de violaciones a derechos humanos contra pobladores que ha documentado el Monitor Civil de la Policía y de los Cuerpos de Seguridad Pública en La Montaña de Guerrero, la PIM está implicada en 179.
Esto de acuerdo con un boletín de prensa del Monitor Civil, en el que precisa, además, que dicha institución policial «carece de mecanismos internos y externos de control y rendición de cuentas, lo que permite que los elementos ministeriales infrinjan los derechos humanos y la legalidad sin que sus actos tengan consecuencias sancionatorias».
Desde 2007, el Monitor Civil, iniciativa de Insyde, Fundar y el Centro de Derechos Humanos de La Montaña «Tlachinollan», ha identificado detenciones arbitrarias, extorsiones, tratos denigrantes y multas excesivas como los principales abusos policiales que se cometen contra la ciudadanía de la zona.
«Hoy, a tres años de instalado el Monitor en Tlapa de Comonfort, podemos afirmar que nos hemos constituido como una instancia legítima frente a la ciudadanía y las mismas corporaciones policiales», afirma el Monitor Civil en su boletín, y agrega que «muestra de ello es que incluso recibimos quejas de los mismos policías, que, individual o colectivamente, interponen contra sus instituciones».
Además, el Monitor insta al futuro ─aunque aún no definido─ gobierno estatal de Guerrero a comprometerse en la creación e implementación de un «modelo efectivo de seguridad ciudadana basado en una nueva relación entre la ciudadanía y la policía, a través de esquemas comunitarios y de proximidad», y anuncia la próxima publicación de un informe integral sobre la policía en La Montaña, con el fin de aportar pautas específicas a la próxima administración estatal para avanzar en la reforma policial democrática.
Representantes de Tlachinollan, Fundar e Insyde durante la conferencia de prensa en la que el Monitor Civil rindió informe a tres años de trabajo.