Hervé Joncour comercia con gusanos de seda. «Es, en realidad, un hombre cobarde, que jamás ha tomado sus propias decisiones», nos dice Enrique Bouchot, hasta que un viaje de negocios a Japón lo pone frente a «un amor idílico, platónico, que nunca llega a concretarse». Tal es el personaje central de Alessandro Baricco en Seda (Anagrama, 1996) novela ampliamente recomendada por Enrique.
Éste nos antoja hablando del ambiente de la novela: «Sucede en el Japón del siglo XIX, durante un proceso de occidentalización bastante curioso, todavía con demasiadas leyes prohibitivas y grandes señores feudales».
La novela rebosa de imágenes seductoras, como aquellas en las que Baricco «narra los encuentros entre Joncour y ‘la mujer de ojos grandes’, un enamoramiento con miradas, nunca se hablan, pero es una pasión muy intensa», añade Enrique.
Enseguida, éste destaca que el estilo «es sucinto, no demasiado descriptivo, no son estas narraciones sobre paisajes que luego llegan a ser tediosas, no le sobra ni una sola palabra».
En 2007, Seda fue adaptada al cine por el director François Girard.