La OIRP comenzó la planeación e implementación del primer observatorio ciudadano de la seguridad en la zona metropolitana de Oaxaca. Edgar Baltazar y Alejandro Espriú coordinaron la primera fase, consistente en recoger demandas ciudadanas, evaluar la percepción de inseguridad y recopilar datos sobre incidencia delictiva para elaborar un diagnóstico regional.
La dinámica de acopio de información contó también con la intervención del Consejo de Participación Ciudadana de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Oaxaca: fueron convocados alrededor de 40 ciudadanos para integrar grupos focales, los cuales incluyeron entrevistas, ejercicios de percepción lluvia de ideas sobre iniciativas de seguridad.
«La experiencia con los grupos de enfoque fue muy enriquecedora por la diversidad, había gente de todos los estratos sociales. Además, sí, escuchamos muchas quejas, pero también iniciativas, por ejemplo, para recuperar espacios públicos perdidos a causa del incremento de la incidencia delictiva», cuenta Alejandro.
A su vez, Edgar dice que un denominador común fue la desconfianza de los ciudadanos hacia las autoridades, «la queja general fue sobre la burocracia y la corrupción al interponer una demanda en el ministerio público y la falta de interés de la policía por iniciativas ciudadanas de seguridad».
Las siguientes fases del proyecto son un plan estratégico de acción y la elaboración de un manual para aplicar las herramientas técnicas apropiadas y definir el perfil de los operadores del observatorio, que comenzará a funcionar a finales de octubre próximo [2010].
