Lo que parece un maniquí para una clase de anatomía, en realidad es un cadáver bien conservado. No se le podría llamar momia, pues nos remitiría a un cuerpo reseco y demacrado. Hablamos de un cuerpo plastinado y su buen estado se debe a una técnica inventada por Gunther Von Hagen, consistente en extraer la grasa y el agua del cadáver para sustituirlas por silicona y poliéster, logrando una consistencia plástica. Más de 200 de estos cuerpos conforman Body Worlds, exposición alojada en el Universum hasta diciembre [2010], y que Zulia Orozco recomienda.
Es una exhibición pionera, donde los visitantes aprenden sobre anatomía y fisiología contemplando cuerpos humanos reales. Desde 1995, cuando se inauguró, hasta hoy, más de 30 millones de personas la han visitado en el mundo. En el caso de México, la exposición estará enfocada en el corazón, su funcionamiento y los hábitos que lo dañan.
Von Hagen, el creador de la exposición, tiene una personalidad singular: un informe académico de la universidad de Jena, su Alma Mater, lo describe como «una persona que no aborda las tareas sistemáticamente. Esta característica y su gran imaginación, que a veces le hacía olvidar la realidad, ocasionalmente lo llevaban a desarrollar formas de trabajo fuera de lo normal y a mostrarse obstinado». Desarrollar la técnica de plastinación fue, sin duda, espejo de su irreverencia.
«Espero que la exposición sea un lugar para la ilustración y la contemplación, incluso para el autoreconocimiento filosófico y religioso, y las mentes de los visitantes estén abiertas a la interpretación», ha declarado el propio Von Hagen.
El horario, lunes a viernes, de 9:00 a 19:00 horas, y los fines de semana, a partir de la 10:00. El boleto de entrada cuesta 160 pesos para adultos y 120 para niños y estudiantes.