«La política es cosa de políticos […] El ciudadano forma parte del sistema al momento de emitir su voto, contestar una encuesta y participar en las instancias reconocidas por el Estado», pero al final la consigna es «vota y calla». El análisis es de Edgar Baltazar, en «La seguridad y la política posliberal», el nuevo post del blog de la OIRP, que estrena nombre: Seguridad y Democracia. Diálogos por la seguridad ciudadana.
Edgar nos invita a no perder la esperanza, pues «hay otras políticas posibles». Al resaltar la crisis de la democracia representativa y sus partidos «personeros», destaca la política posliberal como una alternativa donde los grupos ciudadanos (instituidos o no) serán los nuevos referentes.
Entendamos su propuesta: «En este nuevo modelo, el ciudadano politizado no es aquél que recita de memoria los principios de un partido, siempre vota y respeta cada artículo de la ley; sino aquél que actúa en esferas de poder público autónomo donde se dirimen asuntos públicos otrora privados».