Para el 80% de los policías municipales de Ciudad Juárez «ser policía fue una alternativa y no una prioridad», aparte de que solo el 34% es menor de 29 años, lo que dificulta «dejar atrás dinámicas nocivas que se vienen arrastrando y formar al nuevo personal en una misión y visión más ciudadana y de respeto y protección de los derechos ciudadanos».
En cuanto a sus condiciones laborales, la mayoría de ellos (76%) se encuentra en una situación de incertidumbre, pues solo cuenta con un «nombramiento temporal», y sobre la disposición y calidad de sus equipos y uniformes, el 50% de los agentes opina que es «mala» y «muy mala».
Respecto a la corrupción, el 44% asegura que se da «en los niveles más altos», mientras que el 29% opina que en realidad se encuentra «en todos los niveles», aunque la mayoría (42%) coincide en que dicha corrupción es fomentada principalmente por los ciudadanos.
No obstante lo sombrío de este panorama, un sector mayoritario de los policías (36%) considera que lo más necesario «para mejorar la imagen de la policía en la comunidad es una mayor capacitación para ellos mismos».
Estos son algunos de los hallazgos incluidos en el «Reporte Final» del Justiciabarómetro: Diagnóstico Integral de la Policía Municipal de Ciudad Juárez 2010 [septiembre, 2011], estudio cuyo objetivo fue «acercarse a las experiencias y opiniones de los agentes policiales como una manera de analizar el estado que guarda la institución policial».
Otros interesantes rubros abordados por el Justiciabarómetro fueron «Salarios y otras formas de compensación», «Valores y control de confianza», «Perspectivas de género y tratamiento de la mujer» y «Percepciones sobre criminalidad, sociedad y políticas públicas».
Al final del reporte se incluyen recomendaciones al gobierno municipal de Ciudad Juárez, como la de «fortalecer los esfuerzos para que impulse un modelo policial centrado en el servicio a la ciudadanía, el respeto a la legalidad, los derechos humanos, la transparencia y la rendición de cuentas».
También se le sugiere «revertir, de manera decidida, las condiciones imperantes en el trabajo de los policías, en particular los problemas de incertidumbre e inseguridad en el empleo y la falta de profesionalismo ».
El estudio estuvo a cargo de Marcos Pablo Moloeznik [Universidad de Guadalajara], David A. Shirk [Universidad de San Diego] y María Eugenia Suárez de Garay [Dirección de Investigación Aplicada en Policía, Seguridad y Justicia Penal de Insyde], y se basó en una encuesta a más de 2 mil 400 agentes municipales —es decir al 75% de la plantilla laboral.
Consulte el «Reporte Final» del Justiciabarómetro