
En los últimos veinte años las extorsiones, robos con violencia, secuestros y homicidios han aumentado en 25 entidades del país. Quienes sufren estos delitos no son solo las personas directamente afectadas, sino miles de «víctimas invisibles».
Por ejemplo, en el caso de los más de 260 mil homicidios registrados de 1990 a la fecha, cuatro de cada diez eran hombres casados y tenían, en promedio, dos hijos, de modo que a sus homicidios se sumó la tragedia de unas 100 mil mujeres viudas y más de 180 mil niños y jóvenes huérfanos.
De estos y otros indicadores da cuenta el Índice de Víctimas Visibles e Invisibles. El daño que no se conoce [agosto, 2011], a cargo de México Evalúa. Centro de Análisis de Políticas Públicas.
El objetivo de dicho Índice es «replantear las mediciones de la prevalencia delictiva para considerar a las víctimas del crimen y la violencia que actualmente no se toman en cuenta ni en los registros ni en la política pública», precisa la «Introducción».
Sistematiza la información delictiva ofrecida por la Secretaría de Seguridad Pública federal y los ministerios públicos «sobre los cuatro delitos violentos que más afectan hoy en día a la sociedad mexicana».
Y si bien admite que «la dependencia de esta información oficial, no auditada, generó limitaciones en el trabajo», considera que dicha información es suficiente para que «tanto autoridades como ciudadanos estén conscientes del número de víctimas directas y colaterales que ven coartadas sus oportunidades a causa del crimen».
El documento se divide en seis partes, donde se presenta desde «la evolución de la incidencia delictiva nacional de los último veinte años» y «las cifras negras relacionadas con las víctimas invisibles», hasta «los rankings estatales de incidencia delictiva de 2010 y 2011», así como una sección final de recomendaciones.
Entre estas últimas, advierte que «es fundamental que los gobiernos estatales generen mejor información sobre la incidencia y prevalencia delictivas, pues la única forma de conocer realmente el problema es midiéndolo».
Consulte el Índice de Víctimas Visibles e Invisibles