La Guía para la prevención en barrios. Hacia políticas de cohesión social y seguridad ciudadana [2011] forma parte de las publicaciones del Programa Ciudades más Seguras de la Agencia de Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos ONU-HABITAT, y fue elaborada por la Universidad Alberto Hurtado de Chile.
Se trata de un documento valioso para la comprensión de las violencias y su multicausalidad. Enfatizando en la necesidad de la convivencia y la prevención a nivel de barrios. Esta propuesta nace desde y para América Latina, pues recupera experiencias de ciudades y barrios de Chile, Brasil, México, Argentina, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú y El Salvador.
La violencia y la delincuencia en los barrios pueden vulnerarlos o ponerlos en una situación de seguridad crítica. Son vulnerados cuando aún es posible tener un cierto nivel de gobernanza urbana y entran en una situación crítica cuando además de la pobreza y la exclusión, los niveles de violencia ponen en entredicho la gobernanza del territorio. La Guía se centra principalmente en los barrios vulnerados, que son aquellos donde aún es posible detonar procesos participativos entre las comunidades.
Este documento enfatiza en la necesidad de trabajar en la prevención de las violencias mediante la promoción de la convivencia barrial, de modo tal que los gestores locales y los grupos territoriales juegan un papel de vital importancia para la territorialización de las estrategias preventivas.
La prevención en los barrios latinoamericanos es necesaria dadas sus condiciones de vulnerabilidad y exclusión. Esto se desprende de la Guía, cuya primera parte presenta una mirada general sobre los barrios excluidos de la región. Enfatiza además la importancia y los significados del barrio, tomando en cuenta el papel que juegan las culturas y autoridades locales. Esa mirada a la realidad latinoamericana deriva en el reconocimiento de políticas de prevención necesarias a nivel barrial, las cuales podrán ser formuladas sólo si se explora la relación del barrio con la ciudad y se reconoce que la exclusión es un factor que genera violencia, además de que en sí mismo es violencia.
En la segunda parte de la Guía encontramos ya casos concretos de políticas de prevención en el barrio. Se explica cómo el inicio de esas políticas requiere de definir el área, definir su carácter (vulnerado o crítico), buscar un gestor local o equipo territorial, adaptar la visión a la realidad local, movilizar apoyos y realizar un acto o hito de inicio. Una vez definida el área de trabajo es posible realizar un diagnóstico de las condiciones del barrio, para proponer estrategias de prevención focalizada. Estrategias que se ejecutan a partir de la delimitación de áreas de trabajo prioritarias.
Las estrategias de prevención focalizada que propone la Guía se caracterizan por una noción integral de la prevención, enfoque que posibilita el apoyo a la política de prevención en los barrios, mediante el monitoreo y evaluación de programas barriales. Se prioriza asimismo la formación y capacitación de los agentes barriales.
Esta Guía establece pues bases sólidas para la intervención en barrios vulnerados, siempre desde una perspectiva promotora de la convivencia y la prevención. Se trata de un insumo indispensable en tiempos donde la reconstrucción del tejido social parece estar más en manos de la ciudadanía que en las de sus gobernantes, inmersos en otro paradigma de seguridad.