El Seminario estuvo divididido en cuatro mesas de trabajo, y entre los observatorios participantes se incluyeron específicamente, en el caso de México, el de Ciudad Juárez [Chihuahua], la Zona Metropolitana de Oaxaca [Oaxaca], Metepec y Naucalpan [Estado de México], el de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos de los Migrantes en Tapachula [Chiapas], el Observatorio de Política Social y Derechos Humanos de Incide Social, México Evalúa, el Observatorio Ciudadano de Seguridad del Estado de Querétaro y la Red Veracruzana de Observatorios Ciudadanos.
De América Latina asistieron, entre otros, el Observatorio Metropolitano de Seguridad Ciudadana (Ecuador), el Observatorio para el Sistema Regional de Indicadores Estandarizados de Convivencia y Seguridad Ciudadana (Colombia), el Observatorio de Seguridad de la Cámara de Comercio de Bogotá (Colombia) y el Observatorio de Seguridad Ciudadana (Panamá).
Entre los retos comunes se identificó la dificultad para acceder a información actualizada y confiable, hasta dónde colaborar con las autoridades o mantenerse independientes, y la seguridad personal de los operadores, sobre todo en regiones de alto riesgo como Ciudad Juárez [Chihuahua] y Tapachula [Chiapas].
También fueron presentadas experiencias exitosas, se analizaron los mejores procesos metodológicos y de difusión, y se hicieron recomendaciones para fortalecer la capacidad de incidencia en políticas públicas.
En la clausura, Ernesto López Portillo Vargas, director ejecutivo de Insyde, concluyó que «México es particularmente beneficiado con las experiencias internacionales que aquí se han presentado, aleccionadoras y motivadoras», y anunció que «Insyde se compromete a dar seguimiento a esta actividad, analizando la posibilidad de crear incluso una Red Internacional de Observatorios Ciudadanos».