
La Cámara de Comercio de Bogotá [Colombia] tiene un objetivo claro: «Hacer de la región de Bogotá una de las cinco más atractivas para la inversión en América Latina», y para ello una estrategia ejemplar: «Ofrecer calidad de vida».
De modo que ha emprendido diversas iniciativas en cuatro ejes estratégicos: competitividad, estudios e investigaciones económicas, proyectos y gestión urbana, y convivencia y seguridad ciudadanas.
A este último eje pertenece su Observatorio de Seguridad, una de las experiencias más exitosas de América Latina y cuyo director es Jairo García, a quien Novedades desde Insyde entrevistó en el marco del Seminario Internacional de Observatorios Ciudadanos 2011 [marzo 25, 2011].
¿Por qué a una cámara de comercio le interesa formar un observatorio ciudadano de la seguridad?
Sí, parece un tema alejado. Básicamente, la Cámara de Comercio de Bogotá es una entidad de carácter privado a la que se le ha delegado la administración de un registro público, y bajo esta perspectiva por supuesto que tenemos una visión más amplia de lo que esperamos que sea la ciudad y la región de Bogotá. Nuestra meta es que sea una de las cinco regiones más competitivas y atractivas para la inversión en América Latina.
Pero lo anterior tiene que ver con calidad de vida. Queremos una ciudad que brinde a sus ciudadanos, visitantes e inversionistas oportunidades y condiciones que mejoren sus niveles de vida, y para ello consideramos cuatro grandes temas estratégicos: competitividad, estudios e investigaciones económicas, proyectos y gestión urbana, y convivencia y seguridad ciudadanas.
Y en todo esto, ¿’cómo encaja exactamente el Observatorio?
Primero hay que entender que es algo amplio. No solamente somos un observatorio de seguridad, en el área específica de seguridad tenemos tres o cuatro líneas, pero sin duda la más importante es generar programas de cooperación y fortalecimiento institucionales entre lo público y lo privado, y parte de esa línea la integra el Observatorio. Es decir, con la información que monitoreamos generamos proyectos y los presentamos al gobierno porque tenemos esa capacidad de incidencia.
¿En qué consisten esos proyectos?
Nuestra metodología abarca dos aspectos: la revisión de los indicadores formales, oficiales, y una encuesta ciudadana sobre percepción de inseguridad y victimización. Y a partir de los resultados de ambos buscamos incidir en la creación de políticas públicas. O sea, no sólo a partir de datos oficiales, sino de información que nos brinda la propia ciudadanía.
En Colombia, cada gobierno electo debe generar un plan de desarrollo con indicadores de gestión e indicadores de resultados, lo cual nos da la oportunidad de analizar qué tan eficientes son sus propuestas en el tema de seguridad; no tengo claro si existe en México, pero nosotros tenemos un campo fenomenal de evaluación ciudadana del gobierno.
¿Qué incidencia tienen en el gobierno?
Es alta. Por eso organizaciones civiles que no logran tanta penetración, acuden a nosotros con sus resultados, porque nosotros, como te decía, no somos solamente un observatorio, sino una especie de intermediario y vigilante del poder, siempre con la visión de hacer de Bogotá una región competitiva y atractiva para la inversión.