
El 70 por ciento de los policías municipales del país carece de prestaciones laborales y trabaja todos los días, «de 5:30 de la mañana a 11:00 de la noche», por lo cual «están cansados y descontentos», advierte el estudio Condiciones sociolaborales de los cuerpos policiales y seguridad pública, de Edith Olivares Ferreto [Fundación Friedrich Ebert-México, diciembre 2010].
El documento revela también que prevalecen bajos salarios, equipamiento precario, atención médica inadecuada para enfermedades crónicas y falta de capacitación, lo que provoca que «en México sea imposible hacer del servicio policial un proyecto de vida».
Sobre el equipo que reciben los policías, un testimonio recogido por Ferreto precisa que el «chaleco anti-balas no es parte del uniforme, nosotros lo tenemos que comprar. Nosotros compramos nuestras lámparas, las pilas, todo lo que necesitamos para poder entrar, por ejemplo, a un callejón».
Como parte de su fundamento documental, aporta desde comparativos de salarios de la policía a nivel nacional, hasta la revisión a fondo de «una cultura de la corrupción y la violencia» al interior de estas instituciones, así como un análisis de la estructura de su organización sindical.
El estudio fue presentado durante la mesa de diálogo «Cuerpos policiales y sus derechos laborales. Debate frente a la inseguridad», iniciativa de Insyde, Alianza Cívica y la Fundación Friedrich Ebert-México, con la participación de la autora, Luis González Placencia (ombudsman del Distrito Federal), Teresa Incháustegui (diputada federal del PRD), Humberto Coporo (dirigente del Sindicato Independiente de Trabajadores de la Secretaría de Seguridad Pública federal) y María Eugenia Suárez de Garay (directora de la Oficina de Investigación y Reforma Policial de Insyde), entre otros [Fundación Friedrich Ebert-México, febrero 24, 2011].