El Comité de Protección a Periodistas, organización de la sociedad civil afincada en Washington (cuyas siglas en inglés son CPJ), ha realizado una impactante campaña global para conmemorar el Día Mundial de la Libertad de Prensa [mayo 3], basada en recordar diez casos de violencia homicida contra los periodistas a través del mundo, que destacan entre los más atroces.
Joel Simon, director del CPJ, expresó que «estos periodistas pelearon contra la injusticia a lo largo de sus vidas» y «nosotros permanecemos aquí para continuar con su lucha ahora que ellos no están», de acuerdo con el comunicado que emitió dicha organización.
Aparte de traer a cuento los diez casos, el CPJ hace un exhorto a los gobiernos respectivos, incluido el de México, a resolverlos y posibilitar el acceso a la justicia, con lo cual enviarían el mensaje implícito «de que están comprometidos a revertir el grave problema de impunidad en asesinatos de periodistas»
El Proyecto de Violencia y Medios de Insyde se suma a esta acción que busca refrescarnos la memoria en un momento en el cual la espectacularización de las noticias relativiza la trascendencia social de los hechos mismos, acabando por borrarlos de la memoria colectiva.
El informe distribuido por el CPJ como parte de su campaña considera los casos de los 30 periodistas asesinados por políticos y arrojados a fosas comunes [Filipinas 2009], Anna Politkovskaya [Rusia 2006], Lasantha Wickramatunga [Sri Lanka 2009], Samir Qassir y Gebran Tueni [Líbano 2005], Armando Rodríguez [México 2008], Soran Mama Hama [Irak 2008], Deyda Hydara [Gambia 2004], Hayatullah Khan [Pakistán 2006], Elmar Huseynov [Azerbaiján 2005] y Norbert Zongo [Burkina Faso 1998].