«Condenamos la violencia, aportamos y exigimos soluciones» [febrero 2, 2010] se titula el comunicado que emitió Insyde para advertir que, ante el crecimiento y la diversificación de la violencia en México, no existen políticas públicas basadas en marcos teóricos y plataformas metodológicas que permitan abordar el problema desde una perspectiva multidimensional.
«México está sitiado por una concepción policial de la violencia que no permite la apropiación oficial de paradigmas modernos y democráticos para su prevención», advierte, y llama enseguida actores políticos, autoridades de todos los niveles y a medios periodísticos a reconocer la gravedad de la situación y centralizar sus agendas en la construcción de políticas públicas democráticas, informadas, participativas y sujetas a mecanismos públicos de rendición de cuentas.