«Mujer de 18 años, mexicana, detenida por vestir de rojo y medias acanaladas negras, blusa de satín blanco, desgarrado por el frente, dando un espectáculo inmoral, pues se asomaban los pechos». El caso, según consta en los expedientes clínicos del Manicomio General de La Castañeda, es el de Sara Santos, detenida en la calle Mesones, en 1910, y quien según la turbada definición oficial de locura («enfermedad que distorsiona el funcionamiento de la mente»), debía ser internada en el Pabellón de Infecciosos, destinado a las prostitutas.
Otro ejemplo peculiar: Serafina de la Peña, de 25 años de edad, detenida por escupir en la cara a dos agentes. «La paciente presentaba los siguientes síntomas: ojos caídos, color pálido, falta de apetito y del dormir, carácter violento y asocial». ¿El diagnóstico? «Locura».
«Es sorprendente encontrarse con casos tan inverosímiles; por ejemplo, una venganza conyugal, donde alguien podía acusar a otra persona de locura y casi sin ninguna investigación era llevada a La Castañeda, donde se le encerrada con otros a quienes también habían recluido injustamente con verdaderos enfermos mentales», comenta Edgar Baltazar, quien recomienda visitar la exposición fotográfica «La Castañeda. Imágenes de la locura. 100 años después», que alberga el Museo Archivo de la Fotografía hasta el 14 de noviembre [2010].
Andrés Ríos, curador de la exposición, ha dicho que el objetivo de mostrar este acervo es «visibilizar la cotidianidad de los 65 mil internos que habitaron el manicomio, la mayoría de los cuales pasaron a la historia viviendo en el anonimato».
El Museo Archivo de la Fotografía está en República de Guatemala 34, Centro Histórico, y su horario es de martes a domingo, de 10:00 a 18:00 horas. Entrada libre.