«Una actividad de lo más gratificante». «Necesario, oportuno y profesional». «Me llevo un manual metodológico completísimo y experiencias enriquecedoras». «Como ésta, pocas oportunidades tan satisfactorias de retroalimentación». Así calificaron algunos de sus casi 200 asistentes al Seminario Internacional de Observatorios Ciudadanos 2011, iniciativa de Insyde con financiamiento de Ford Foundation y National Endowment for Democracy [marzo 24-25, Centro Interamericano de Estudios de Seguridad Pública, Ciudad de México].
Presidieron la inauguración Javier Hernández, representante de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en México, y Ernesto López Portillo Vargas, nuestro director ejecutivo, en tanto que Luis González Placencia, presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, lo clausuró.
Durante dos días, representantes de 18 observatorios ciudadanos latinoamericanos expusieron sus diseños organizacionales y operativos, procesos de implementación, y experiencias y resultados en sus regiones, con intensas sesiones de interacción entre sí y con el público, formado en su mayoría por académicos, activistas y estudiantes.
El programa incluyó cuatro mesas de trabajo, y entre los observatorios participantes se cuentan, en el caso de México, los de Ciudad Juárez [Chihuahua], la Zona Metropolitana de Oaxaca [Oaxaca], Metepec y Naucalpan [Estado de México]; el de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos de los Migrantes en Tapachula [Chiapas], el Observatorio de Política Social y Derechos Humanos de Incide Social, México Evalúa, el Observatorio Ciudadano de Seguridad del Estado de Querétaro y la Red Veracruzana de Observatorios Ciudadanos.
De América Latina asistieron los observatorios Metropolitano de Seguridad Ciudadana (Ecuador), para el Sistema Regional de Indicadores Estandarizados de Convivencia y Seguridad Ciudadana (Colombia), de Seguridad de la Cámara de Comercio de Bogotá (Colombia) y de Seguridad Ciudadana (Panamá).
Entre los retos comunes se identificó la dificultad para acceder a información actualizada y confiable, hasta dónde colaborar con las autoridades o mantenerse independientes, y la seguridad personal de los operadores, sobre todo en regiones de alto riesgo como Ciudad Juárez [Chihuahua] y Tapachula [Chiapas].
También fueron presentadas experiencias exitosas, se analizaron los mejores procesos metodológicos y de difusión, y se hicieron recomendaciones para fortalecer la capacidad de incidencia en políticas públicas.
En la clausura, López Portillo Vargas concluyó que «México es particularmente beneficiado con las experiencias internacionales que aquí se han presentado, aleccionadoras y motivadoras», y anunció que «Insyde se compromete a dar seguimiento a esta actividad, analizando la posibilidad de crear incluso una Red Internacional de Observatorios Ciudadanos».