
Calvillo y Paredón es un valle «penumbroso», donde «uno nunca sabe si esa sombra débil es porque está amaneciendo o porque va a caer el sol». La imagen la refiere Héctor Sáenz, quien recomienda visitar esta portentosa región vinícola situada en Pabellón de Hidalgo, en el estado de Aguascalientes.
El clima, nos cuenta Héctor, es «semifrío, templado a medio día, pero muy agradable», sobre todo a partir de marzo y hasta septiembre, con «pequeñas lloviznas que parecen más brisas».
Viajero empedernido, sugiere no perder la oportunidad de degustar «su magnífico Chardonnay, si prefieren el vino blanco, o su delicioso Merlot», y visitar las haciendas La Bordaleza y Dinastía, que ofrecen desde hospedaje hasta un amplio programa de catas y paseos por los campos de vid.
Barato, es. El recorrido se hace por el dinero equivalente a «una salida de fin de semana a Cuernavaca o Puebla, algo muy accesible».
Otra opción para este periodo vacacional de primavera la tiene Zulia Orozco, de la DIAP: propone un mochilazo a Tequisquiapan [Querétaro].
Nos sugiere enfocarnos en los callejones del pueblo, que «son geométricamente maravillosos y tienen una disposición única», aparte de visitar las tiendas de artesanías.
«Un día ideal en Tequisquiapan —evoca— comenzaría con un desayuno rico en el mercado, después ir a nadar un rato en alguna de las albercas del lugar, pasear y tomar fotografías por los callejones, entretenerte con las artesanías, comer en la plaza y terminar con un cafecito en el parque principal, al atardecer».
Esta recomendación «es más para solitarios, porque se trata de alejarte de la ciudad y estar un rato contigo mismo, y es bastante económico el mochilazo».