
Oriunda de Ciudad Juárez [Chihuahua], con sólo 20 años Marisol Valles García pasó de ser estudiante de Criminología y madre de un hijo recién nacido, a la jefa policial de Práxedis G. Guerrero [Chihuahua], uno de los municipios más conflictivos del estado, en octubre [2010].
Los antecedentes del puesto eran desalentadores. Su antecesor, Jesús Manuel Holguín, de 33 años, fue asesinado por un grupo armado [mayo 30, 2009]. Y días antes de que ella asumiera el mando mataron al alcalde Rito Grado Serrano [octubre 17, 2010].
Sin embargo, Marisol se mostró ilusionada: «Aquí toda la gente tiene miedo, todos tenemos miedo, pero vamos a cambiar ese miedo por seguridad», afirmó ante los periodistas, que la calificaban lo mismo de valiente que de ingenua [octubre 20, 2010].
También advirtió que el enfoque de su proyecto al frente de la policía sería meramente preventivo, pues la esta institución «no está capacitada para perseguir a la delincuencia organizada»; pretendía «evitar delitos con la atención humana, conviviendo con la familia y atendiendo sus necesidades y viendo por un mañana para los niños» [El Universal, octubre 20, 2010].
Pero sus planes, tanto como la expectativa que despertaron en la sociedad y los medios periodísticos, se desmoronaron hace un par de semanas: tras cinco meses en su puesto, Marisol se refugió intempestivamente en Estados Unidos tras recibir amenazas de muerte por parte de una organización criminal cuya denominación no ha sido precisada oficialmente [marzo 4, 2011].
El anunció lo hizo Gustavo de la Rosa Hickerson, visitador de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Chihuahua, desmintiendo los rumores de desaparición y precisando que Marisol y su familia estaban en proceso de asilo político en aquel país.
El diario español El País hizo notar que «Marisol Valles García no está dispuesta a seguir la estela de Érika Gándara o de Hermilia García, dos de las mujeres que, como ella, aceptaron luchar contra el crimen en Chihuahua y murieron en el intento» [marzo 5, 2011].
Hermilia García Quiñones era la directora de Seguridad Pública Municipal de Meoqui [noviembre 30, 2010] y Érika Gándara, la única agente policial del municipio Guadalupe [diciembre 26, 2010].
Pero para el gobernador chihuahuense César Duarte sencillamente Marisol aprovechó «la circunstancia de poder acogerse a alguna benevolencia de la ley y poder vivir legalmente con su familia en Estados Unidos» [Radio Fórmula, marzo 10, 2011].
A su vez, José Luis Guerrero, alcalde de Práxedis G. Guerrero, dijo que las amenazas contra Marisol eran «simples rumores que ella midió que era demasiado y tomó la decisión» [Hoy por Hoy con León Krauze, marzo 9, 2011].
Como haya sido, la historia la recordará como la joven madre y estudiante que soñó con cambiar miedo por seguridad en su comunidad.