La quinta entrega de nuestro boletín interno abre paso a nuevas noticias y plumas. Avanzamos en el observatorio civil de la seguridad en Oaxaca, donde hemos permanecido haciendo un enorme esfuerzo para poner en marcha este mecanismo autónomo de participación ciudadana. Irrumpe la pluma analítica y crítica de Alejandro Espriú, quien trae consigo una sólida formación internacionalista que le da soporte para cuestionar la relación entre México y Estados Unidos en torno a la seguridad.
Desde el Proyecto de Violencia y Medios se hacen votos por afianzar un acompañamiento con el Tecnológico de Monterrey, mismo que hago propio. De hecho, en este mes de abril estaré explorando alternativas en sesión de trabajo con las autoridades de esa casa de estudios.
Las malas nuevas también aparecen con el relato que muestra la persistencia de agresiones contra las y los defensores de derechos humanos, en este caso en Guerrero, en el entorno de acción de nuestro Monitor Civil de la Policía. Por otra parte disfruto mucho la sección «A pedir de boca», donde se expresan placeres y gustos que hablan de otra manera de quienes integran nuestra comunidad.
Poco antes de circular este boletín, mandé nuevas e importantes noticias sobre eventos de incidencia de mayor calado, construidos desde Insyde. Así, escalamos en nuestra capacidad de interlocución técnica con el Estado, en este camino que andamos hacia la reforma democrática de las políticas y los cuerpos de seguridad pública, por cierto, cada vez más en estrecha vinculación con la reforma penal, donde proveemos saber hacia la inserción policial en el nuevo proceso penal.