No basta con cambiar la denominación de las policías o sustituir a sus miembros. Tener instituciones de seguridad pública que rindan cuentas y respeten los derechos humanos exige un rediseño organizacional que incluya protocolos formales y explícitos de profesionalismo. Argumentó lo anterior Luis Villalobos, investigador de la Oficina de Investigación y Reforma Policial de Insyde, durante su conferencia «Policía y democracia», en el Seminario Internacional «Seguridad en democracia» [agosto 4-6, 2010, Chetumal, Quintana Roo].
Dicho seminario, convocado por Secretaría de Seguridad Pública estatal y la Universidad de Quintana Roo, lo inauguró con un mensaje de bienvenida el gobernador Félix González Canto.
Durante tres días, más de 150 participantes atendieron las ponencias de Ángel Rivero Rodríguez (Universidad Autónoma de Madrid), Arturo Escaip Manzur (Universidad del Caribe), Gustavo Fondevila (CIDE), Juan Ignacio Hernández Mora (Sistema Estatal de Seguridad Pública de Quintana Roo) y Laura Carrera Lugo (Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres), entre otros especialistas.
Hubo además tres mesas de discusión sobre seguridad en democracia, seguridad en los municipios y dinámicas de cooperación entre policía estatal y municipal, así como la presentación de dos publicaciones del Colectivo de Análisis de la Seguridad con Democracia.
«Este tipo de foros es una muestra de que el gobierno está volteando a ver cada vez más a la academia y la sociedad civil para encontrar alternativas en materia de seguridad pública», opina Luis Villalobos.