Insyde cumple 7 años. Felicidades a todas y a todos quienes han hecho posible llegar al séptimo aniversario en una condición institucional vigorosa como nunca antes. Desde luego, felicidades también a todos nuestros interlocutores dentro y fuera de México, quienes también son, de mil maneras, arquitectos de nuestro querido Instituto.
En el 2003 comenzamos esta aventura cuatro personas ubicadas en dos escritorios, debajo de unas escaleras en un espacio rentado de una oficina. Ahora, entre quince y veinte personas impulsan una vibrante operación institucional que viene haciendo historia mediante una larga lista de hechos inéditos, como el ingreso de Insyde al top list global de Think Tanks, a tan solo cinco años de poner en marcha esta aventura.
Entre decenas de proyectos simultáneos en curso, cada uno con identidad y significados excepcionales, la conmemoración trae un regalo muy especial: el Centro de Certificación Policial de Insyde (Certipol) acaba de aplicar, por vez primera, todos sus estándares en una institución policial mexicana. ¿Por qué es tan significativo? Primero, porque ha sido el proyecto más difícil de poner en marcha, así como el que ha demandado la mayor inversión institucional. Segundo, porque estamos dando el banderazo de salida a la certificación policial independiente en México, en América Latina y en el Caribe. Tercero, porque si logramos la maduración de Certipol, muy pronto las corporaciones policiales competirán entre ellas para ganar la más amplia certificación posible como agencias profesionales, migrando así hacia un perfil real de servicio ciudadano. Y cuarto, porque Certipol inicia operaciones gracias a nuevas alianzas con actores internacionales que, de la mano de Insyde, acceden a los más altas jerarquías del gobierno, para promover y acordar la implantación de la certificación.
Por otro lado, ya es costumbre que el Proyecto de Violencia y Medios arroje noticias descomunales de éxito; la más reciente nos enseña que avanza a paso firme su regionalización en América Latina con socios del mayor prestigio, hecho bien explicado líneas abajo.
Quienes hayan seguido con atención nuestros trabajos, recordarán que Insyde expresó públicamente su compromiso de promover observatorios ciudadanos de la seguridad y la violencia. Pues en eso andamos, mediante varias aplicaciones micro simultáneas en el terreno local (Oaxaca, Veracruz y Naucalpan, Estado de México —este boletín nos actualiza sobre el último caso—), organizando el empoderamiento técnico ciudadano con una agenda muy clara: activar la operación efectiva de mecanismos de rendición de cuentas en torno al aparato público responsable de recuperar nuestra seguridad.
Una más: luego de haber sido seleccionado como socio estratégico por parte del Programa de América Latina del Open Society Institute, Insyde es objeto, ahora mismo, de una evaluación integral a manos de una consultora de talla internacional. Bienvenida ella y el ejercicio, mismo que arrojará un reporte que nos permitirá aprender de lo que hemos logrado y de lo que no, todo en línea con el fortalecimiento institucional propio de una organización que, como decía un famoso locutor, «llegó para quedarse».
Estas breves palabras ni de lejos hacen justicia al aniversario número siete de Insyde. De hecho, siempre pienso que la riqueza de la experiencia del día a día en el instituto, a manos de personas que modelan su perfil profesional desde un compromiso que nunca pone en duda la aportación del mejor esfuerzo posible, merece muchos mejores formatos de documentación de los logros y de reconocimiento a los talentos. Estamos trabajando en la recuperación de nuestra propia historia. Felicidades.