«Insyde trabaja en un modelo de observatorio ciudadano de la seguridad replicable bajo distintos entornos», nos informa Edgar Baltazar, y por ello, al tiempo que avanza la planeación e implementación del observatorio en la Zona Metropolitana de Oaxaca, ahora lo hace en Naucalpan [Estado de México], con idénticos manual de procedimientos, estructura organizacional y perfiles de operadores.
No significa, aclara Edgar, que no se hayan presentado «entendibles diferencias» entre ambos municipios al recoger las demandas ciudadanas, evaluar la percepción de inseguridad y recopilar datos sobre incidencia delictiva; la principal diferencia se expresó en los grupos de enfoque formados para elaborar en cada caso el diagnóstico regional: «En Naucalpan los ciudadanos seleccionados entre empresarios, estudiantes y habitantes de asentamientos irregulares y fraccionamientos residenciales fueron más participativos y diversos».
Así, en Oaxaca el mayor reto que identifica Edgar es el de crear redes ciudadanas que se apropien del Observatorio, mientras que en Naucalpan ya existen grupos promotores del proyecto; «incluso hay una vinculación con la FES Acatlán [UNAM] que posibilitaría un programa de servicio social con Insyde, el cual aprovecharíamos para levantar encuestas más amplias sobre percepción y victimización en el municipio».
Como el de Oaxaca, el proyecto de observatorio de Naucalpan fue divido en cuatro etapas: un diagnóstico de la seguridad, las demandas ciudadanas y la percepción de inseguridad; un plan estratégico de acción; un manual para implementar las herramientas técnicas apropiadas, y el acta constitutiva del observatorio propiamente dicho.
Estaremos atentos a los avances.
Grupos de enfoque en Naucalpan.