El fenómeno migratorio atraviesa por una agenda de seguridad ciudadana, pero no por la de seguridad nacional; toca más al tema de los derechos humanos, tal es la conclusión, dice Juan Rojas, investigador de Insyde, a la que llegaron especialistas y servidores públicos en el Tercer Seminario «Migración y seguridad: nuevo desafío en México», organizado por El Colectivo de Análisis de la Seguridad con Democracia, El Colegio de la Frontera Norte y la Organización Internacional para las Migraciones [mayo 20, Casa Colef, Ciudad de México].
Se realizaron cuatro mesas de discusión sobre las especificidades del fenómeno migratorio en las fronteras norte y sur del país; la corresponsabilidad entre México, Estados Unidos y los países centroamericanos, y las implicaciones de lo anterior en términos de derechos humanos.
El investigador Juan Rojas participó en la mesa «Migración, seguridad y derechos humanos: respuestas desde distintos ámbitos de acción», donde compartió la experiencia de la Oficina de Servicio Técnico a la Sociedad Civil de Insyde en el diseño e implementación de observatorios ciudadanos para la seguridad de los migrantes, el análisis y sistematización de recomendaciones de la Quinta Visitaduría General de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, y la documentación sobre violaciones a derechos humanos por parte de personal del Instituto Nacional de Migración y las policías federal, estatales y municipales.
«El debate se abrió en cuanto abordamos los temas de rendición de cuentas, uso de la fuerza, protocolos de actuación y creación de manuales de procedimientos, porque evidenciamos de algún modo el hecho de que el Instituto Nacional de Migración y las policías en todos sus niveles carecen de tales instrumentos, lo que se expresa en la violación a los derechos humanos de los migrantes. Fue una discusión muy enriquecedora», concluye Rojas.